A unos cien kilómetros al oeste de la capital cacereña, casi en la frontera con Portugal, se encuentra una pequeña villa de unos cinco mil habitantes: Valencia de Alcántara. Y de entrada hay que decir que no tiene nada que envidiar a su casi-tocaya que se encuentra justo en la otra punta del país: se necesita más de un día para ver todo su patrimonio histórico-natural.
Dentro del municipio podemos visitar el castillo, la Iglesia de Nuestra Señora del Rocamador donde se casó la hija primogénita de los Reyes Católicos, el barrio gótico o el museo etnográfico. En las afueras, varios monumentos prehistóricos y la «ciudad encantada» extremeña, entre otros.
Hagamos un pequeño recorrido por cuatro de ellos: el barrio gótico, el museo etnográfico, uno de los dólmenes mejor conservados de la zona, y por último el Monumento Natural el Berrocal de la Data.
Barrio gótico: el mayor atractivo de Valencia de Alcántara
El barrio-judío gótico formaba en el pasado el espacio intramuros de la villa. No es de extrañar que hace unos años fue declarado bien de interés cultural.
Adentrarse en el barrio y pasear por sus diecinueve sinuosas calles llenas de casas y palacetes pintados de blanco es como viajar en el tiempo varios siglos atrás.
Durante el paseo podemos admirar más de doscientos portales ojivales, visitar la antigua sinagoga o el centro de interpretación.
Si nos desviamos de nuestra ruta y bajamos al río, veremos un puente de la época romana (o medieval, según qué estudiosos).

El Castillo de Valencia de Alcántara
La villa conserva su castillo, construido sobre una fortaleza de la época musulmana. La entrada es gratuita.
Los que se atrevan a subir escalones de piedra irregulares que llevan a lo alto de la torre defensiva, verán en una sola imagen el pueblo pintado de blanco, los montículos que lo rodean, y también la cercana Iglesia de Nuestra Señora de Rocamador donde se casó la hija primogénita de los Reyes Católicos.

Museo etnográfico de Valencia de Alcántara

En el Centro Cultural Conventual de Santa Clara, aparte de la Oficina de Turismo de Valencia de Alcántara, está el Museo Etnográfico, divido en varias salas, donde se exponen muebles, herramientas, menaje, vestimenta, publicaciones literarias, postales, juguetes y demás objetos de épocas anteriores. La entrada es gratis.
Dolmen El Mellizo
En la pequeña localidad La Aceña de la Borrega, a unos diez kilómetros al sur de Valencia de Alcántara, está uno de los dólmenes mejor conservados de la zona: El Mellizo.
Fue construido por nuestros antepasados hace cinco o seis mil años (IV-III milenio a.C) y es uno de los pocos dólmenes de Extremadura que conserva la cubierta horizontal.
Tiene más de tres metros de diámetro y más de dos metros y medio de altura.
Otra de las razones para visitarlo, aparte de su excelente estado conservación, es el fácil acceso: o bien andando desde la localidad La Aceña de la Borrega, o bien accediendo en coche por senda forestal.

Monumento Natural Berrocal de la Data

En la misma pedanía, y a unos cientos de metros del dolmen El Mellizo, descubriremos la «ciudad encantada» extremeña: conjunto de rocas de granito donde la erosión creó una verdadera obra de arte.
Una enorme piedra redonda encima de un montículo es una de las imágenes más icónicas de este monumento natural.
Estas vistas se pueden apreciar desde la senda forestal que nos lleva desde el dolmen el Mellizo a otros dos dólmenes Data I y Data II.
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