Durante las fiestas de San Sebastián, patrón de Acehúche, las calles del pueblo se llenan de decenas de Carantoñas: bestias terroríficas, peludas y con colmillos, que acompañan al Santo durante la procesión por la localidad. Las Carantoñas son una expresión más del peculiar folklore extremeño.

La fiesta tiene lugar todos los años el 20 y 21 de enero en Acehúche, pueblo al noroeste de Cáceres. Al amanecer, el tamborilero despierta a todo el pueblo con música. Luego las reagaoras, las carantoñas y los espectadores se reúnen delante de la casa del mayordomo donde el suelo está cubierto con ramas de romero. Más tarde todos se dirigen a la plaza del pueblo: las carantoñas tienen que esperar al Santo fuera de la iglesia, tienen prohibido entrar dentro.
La procesión con San Sebastián pasa por todo el pueblo y el mayordomo le canta una loa cuando se detiene delante de su casa. Después todos regresan a la iglesia donde se celebra la misa. Cuando los fieles salen a la plaza, los tiraores disparan con sus escopetas y empieza el baile. Una de las carantoñas reparte «papas» que es una especie de natillas caseras. Aparece otro personaje: la vacatorá. La vacatorá dispersa las carantoñas y a todos los participantes y da por finalizada la fiesta.



El traje de carantoña se hereda de generación en generación. Consta de una máscara y seis piezas de pieles curtidas que se atan al cuerpo con cordones. Son los familiares y amigos que ayudan a vestir las carantoñas, ya que hacerlo una sola persona es imposible.

Esta peculiar tradición que mezcla lo religioso con lo pagano fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2019. Los que no tienen la posibilidad de visitar Acehúche durante las fiestas, al menos pueden ver estatuas de carantoñas en tamaño real en el Museo de Cáceres.
Enlaces de interés:
Acehúche Turismo
Museo de Cáceres: Las Carantoñas de Acehúche
¿Conoces el origen de las fiestas de Acehúche?
Las Carantoñas, su historia y tradición
Otros artículos sobre Extremadura:



