Cuando se dice Valle del Jerte, a todos nos viene a la mente la cereza: fruto cuyo cultivo tiene una larga tradición en esta zona. El cerezo en flor, jornadas gastronómicas y el Museo de la Cereza son los principales atractivos relacionados con este motor de la economía local.
Una breve historia del cultivo del cerezo en Valle del Jerte
El cerezo se empieza a cultivar a gran escala a partir del siglo XVIII cuando una plaga diezma el cultivo del castaño, en aquel entonces extendido por la zona.
Tras la desaparición de los castañares que cubrían las laderas del valle, los agricultores se ven obligados a buscar una alternativa económica: construyen entonces bancales en las laderas y empiezan a plantar cerezos en sus los campos.

El auge del cultivo empieza en la segunda mitad del siglo XIX. Contribuye a ello, entre otros, la gran demanda de la cereza en la Corte a finales del siglo XIX. En los años treinta del siglo pasado se funda la primera cooperativa. La construcción de carreteras, la electrificación y la llegada de vehículos de motor cambian por completo la agricultura, pero no es el caso del cultivo de la cereza: la mayor parte de las labores se siguen haciendo de forma tradicional. Hasta la fecha no se han inventado máquinas cosechadoras: Igual que hace siglos atrás, los recolectores siguen subiendo a los árboles con cestas y recogen los frutos uno por uno.
Dos atractivos turísticos: Cerezo en flor y jornadas gastronómicas
La cereza atrae turismo en dos épocas del año: durante la floración cuando el valle entero se viste de blanco, y en verano, durante la cosecha, cuando tienen lugar varias festividades y jornadas gastronómicas.
El que tenga previsto ir a ver los cerezos en flor, no puede planificar su viaje con mucha antelación. La época de floración va variando de un año a otro. ¿Por qué ocurre esto? Hay varios factores que determinan las fechas exactas: la variedad del cerezo, las condiciones meteorológicas, la altitud y la orientación del campo respecto al sol.

El Museo de la Cereza
No es de extrañar que esta actividad agrícola que da de comer a muchas familias jerteñas tenga su propio museo. El Museo de la Cereza se inauguró en 2003 en Cabezuela del Valle, pueblo con mucho encanto, en una casa antigua de arquitectura popular, rehabilitada para tal fin.
Nada más entrar al museo, veremos expuestos los trajes típicos de la zona: uno masculino y uno femenino. Después de pagar la entrada por un módico precio de un euro, pasaremos a la sala de interpretación y veremos un vídeo de aproximadamente diez minutos donde se da voz a los agricultores de la zona.
En la segunda planta están expuestas las herramientas, utensilios y demás objetos relacionados con el cuidado del cerezo y la cosecha.

Dos museos en uno
En el precio de la entrada al Museo de la Cereza está incluida visita al Museo Escolar que está en la tercera planta.
Este espacio con una amplia colección de mobiliario y útiles escolares evocará recuerdos de la infancia en los más mayores. En cambio, los visitantes más jóvenes podrán ver de cerca cómo eran los colegios en la época de sus antepasados.

MUSEO DE LA CEREZA / MUSEO ESCOLAR:
Dirección: C/ Hondón 58, Cabezuela del Valle
Horario: MA – SA: 10.00 – 14.00h
Precio entrada: 1€
Enlaces de interés:
Turismo Valle del Jerte: Museo de la Cereza
Un poco de historia: Los cerezos del Valle del Jerte
La cereza en el Valle del Jerte durante las primeras décadas del siglo XX
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